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Perfil | Eva Pérez

Teléfonos limpios

Eva Pérez no tiene reparos en reconocer que no practica ningún deporte, lo que no le impide pedir deportividad a Telefónica en la competencia diaria con el resto de compañías telefónicas. Ésta es la principal reivindicación de la Asociación de Empresas Operadoras y de Servicios de Telecomunicaciones (ASTEL) que preside esta madrileña de 36 años. Desde la asociación, que agrupa a la práctica totalidad de las compañías competidoras de Telefónica como Auna, Ono, Uni2, BT, Jazztel o Vodafone, se viene clamando a los reguladores para que impidan que el poder de Telefónica, que conserva aún el 70% del mercado, acabe con los competidores, nacidos a partir de 1998 y cuya lucha por hacerse con un hueco topa no sólo con dificultades regulatorias, sino también financieras.

La presidenta de Astel califica de "anquilosada" la situación de la competencia telefónica en España, que aún no se ha sacudido del todo la situación de monopolio que se ha vivido / sufrido en los últimos 75 años.

Casada y con una hija (y en espera de otra), esta licenciada en derecho y empresariales es discreta en aficiones (no confiesa ninguna en especial por "falta de tiempo"), aunque le encanta viajar, especialmente por Asia, y entre sus lecturas prefiere el ensayo y la biografía a las novelas.

Esta preferencia por el análisis casa bastante bien con la tarea que desempeña al frente de Astel de continua pelea con los órganos administrativos e incluso judiciales contra el poder y la omnipresencia de Telefónica. Aunque lleva presidiendo Astel desde hace un año, la asociación acaba de lograr su mayor triunfo: el Tribunal de Defensa de la Competencia le ha dado la razón a una denuncia de hace tres años, condenando a Telefónica a pagar una multa de 57 millones de euros por tratar de impedir que sus clientes cambiaran de compañía mediante el mecanismo de preasignación.

Eva Pérez cree que la multa, la mayor de la historia a una empresa, llega con un poco de retraso, pero espera que sirva de lección y se cambien los comportamientos del árbitro [el Gobierno y la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones], "al que le cuesta mucho decidir en contra de Telefónica". Como directora de desarrollo regulatorio de Uni2, lleva seis años batallando contra Telefónica "y confiesa que le costaría mucho cambiar el chip" si recibiera una propuesta para fichar por el grupo que preside César Alierta, aunque "todo dependería de la oferta", bromea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de mayo de 2004