Me quedé atónito al leer el compromiso del vicepresidente primero de la Diputación de Córdoba, Rafael Velasco, con los empresarios de Fuente Palmera para facilitar suelo industrial.
El señor Velasco pone la guinda al desprecio que los ciudadanos de Fuente Palmera venimos sufriendo por parte de las autoridades provinciales y autonómicas del PSOE-A, desde que, democráticamente, optamos por un gobierno municipal independiente (grupo Olivo). Es intolerable mantener una visita institucional para tratar asuntos trascendentes a espaldas de nuestros representantes legítimos y responsables de la gestión municipal. Recuerdo perfectamente los reproches del señor Chaves y del señor Zarrías por la indignación que sufrimos los andaluces ante visitas institucionales del, por entonces ministro, señor Álvarez Cascos, y la del propio presidente señor Aznar, sin contar con la Junta de Andalucía.
¿Qué ocurre, la indignación es sólo reprochable si la provoca el PP? Ahora bien, si el desprecio lo realiza el PSOE-A, ya no es tal.
El polígono industrial Los Fruteros no está en marcha por las aberraciones administrativas (propias de tramitarse ante la Fiscalía) que el anterior equipo socialista dejó, y que ahora tienen el cinismo político de comprometerse con más suelo. Como ciudadano de una pequeña población de 10.000 habitantes exijo a los dirigentes y gobernantes socialistas provinciales y autonómicos que se hagan eco del compromiso de su secretario general, señor Rodríguez Zapatero, de gobernar por igual a todos los ciudadanos de este país, independientemente de su tendencia política.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de mayo de 2004