Los trabajadores de la extinta fábrica zapatera Martínez Valero de Elche comenzaron ayer a tramitar las demandas por su despido, tras el cierre de la firma el pasado día 3 y el rechazo de los propietarios al plan de la Dirección general de Trabajo para reflotar la firma. Fuentes del comité de empresa evaluaron ayer las indemnizaciones de los trabajadores -un total de 147 operarios, con una antigüedad media de 20 años- en unos tres millones de euros, que saldrán de las arcas públicas.
Los propietarios de la industria, que comenzó su actividad en mayo de 1950, presentaron suspensión de pagos por un importe de unos 5 millones de euros, la mayoría derivados de impagos de clientes del mercado americano.
Tras el cierre de la factoría, la dirección general de Trabajo ha intentado sin éxito en dos ocasiones convencer a los propietarios -los herederos del industrial Manuel Martínez Valero- de la retirada de las cartas de despido a cambio de un expediente de suspensión temporal de empleo por un mes para, entre tanto, estudiar un plan de viabilidad. La empresa rechazó tajantemente el martes esa posibilidad. Los representantes sindicales califican de "auténtica salvajada" el cierre de la industria.
El secretario de la Asociación de Industriales del Calzado de Elche, Pedro Méndez, aprovechó la ocasión para reiterar una histórica reivindicación de la patronal que pasa por reconocer el carácter temporal de la producción de calzado y revisar los periodos de cotización a la Seguridad Social. Méndez señaló que las empresas de más de cien trabajadores tropiezan con problemas muy graves en ocasiones debido a la carga que supone cumplir con las obligaciones de la Seguridad Social en los periodos en que disminuye la actividad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de mayo de 2004