Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:CRÍTICAS

Agradable comedia rosa

Dirigida por una directora veterana, Martha Coolidge, que cuenta en su haber con numerosos títulos, al menos un par de los cuales son ciertamente ilustres (Prohibido querer y El precio de la ambición), y también con una mirada limpia de otras cortapisas burdamente comerciales, su última película El príncipe y yo es una (moderada) sorpresa.

Desinhibida, a ratos muy previsible pero aun así agradable, comedia rosa sobre una joven emprendedora y con la cabeza bien puesta, y un aristócrata banal y de vida disipada, El príncipe y yo es la enésima versión de Cenicienta subiendo a los altares... aunque en el fondo tarde más de la cuenta en hacerlo. El filme se deja ver más que bien, lo que no es poco.

EL PRÍNCIPE Y YO

Directora: Martha Coolidge. Intérpretes: Julia Stiles, Luke Mably, Ben Millar, James Fox, Miranda Richardson, Alberta Watson. Género: comedia amorosa, EE UU, 2004. Duración: 105 minutos.

Hecha a la medida de una actriz emergente, la muy solvente Julia Stiles, la película no se libra ni por un segundo de todos los lugares comunes inherentes a este tipo de películas, entre ellos, el sempiterno predominio, tan democrático, tan americano, definitivamente tan compartible, predominio de la meritocracia sobre el origen familiar y la sangre.

Pero también hace otros guiños, el más notable de los cuales tiene que ver con la herencia de Lady Di como renovadora de la familia real; y deja definitivamente en mal lugar a los medios de comunicación, tan empeñados en la obtención de la noticia a cualquier precio. No le resultará ninguna novedad, pero seguramente no echará de menos, al acabar, los euros que le cueste la entrada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de mayo de 2004