Naima Oulad Akcha (Tetuán, 1963) es la única mujer que ha sido imputada en el 11-M, aunque está en libertad con la obligación de presentarse diariamente en la Audiencia Nacional. Soltera y muy religiosa, compartía casa en Villaverde con sus hermanos, pero pernoctaba de lunes a viernes en la casa de unos ancianos de Madrid, residentes en la Ronda de Atocha, a los que cuidaba. Siempre va tapada de arriba a abajo, con velo cubriéndole el cabello. Puso problemas para que en la ficha policial se le fotografiara sin el pañuelo. La policía sospechaba que supo de antemano los planes de sus hermanos y que había participado en reuniones. Carecía de antecedentes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de mayo de 2004