La Guardia Civil de San José de la Rinconada (Sevilla) requisó el sábado por la tarde réplicas de cinco pistolas, cuatro fusiles y una escopeta a seis jóvenes, de entre 16 y 20 años, que se divertían jugando a dispararse pintura (paintball). Este tipo de armas son ilegales si se utilizan fuera de un recinto privado, según miembros del Instituto Armado, quienes indicaron que los jóvenes las entregaron voluntariamente.
El paintball, es un juego importado de Estados Unidos en el que se simula un enfrentamiento armado entre dos equipos que se tienen que eliminar y que se disparan bolas de pintura en vez de balas. Todos los participantes van armados y la batalla se realiza en recintos cerrados y acondicionados, generalmente en el campo. Este juego se ha puesto de moda en España y se practica en grupos de diez personas o más. A cada uno le cuesta alrededor de 30 euros el alquiler del equipo y la munición (pelotas de pintura) para empezar.
En este caso, según fuentes del Instituto Armado, los jóvenes compraron las armas de juguete, eligieron las vías del tren, para divertirse sin tener que pagar nada, y se disfrazaron con ropas militares Esto confundió a los guardias civiles que, tras verlos, pensaron que era una de las unidades del ejército que vigilan diariamente las vías férreas tras los atentados terroristas del 11 de marzo en Madrid.
Al acercarse, comprobaron que eran personas disfrazadas y -tras una breve persecución ya que los jóvenes, vecinos del barrio sevillano de Pino Montano, quisieron seguir el juego- les requisaron las armas. Este tipo de artículos se pueden encontrar en las tiendas de deporte de la capital andaluza. Entre las armas requisadas se encuentra una réplica del fusil ruso AK-47 Kalasnikov.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de mayo de 2004