El ministro de Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, afirmó ayer que el proyecto de resolución entregado al Consejo de Seguridad de la ONU por EE UU y Reino Unido sobre el futuro de Irak es "una buena base de negociación", pero "puede y debe mejorarse" en aspectos como la definición de la futura presencia de la fuerza multinacional y recordó que su Gobierno es partidario de poner "una fecha límite" a la presencia de esa fuerza en Irak.
Moratinos dijo que el proyecto tiene elementos "positivos" y manifestó la disposición de España a contribuir, después el 30 de junio, para que el pueblo iraquí "pueda sentirse soberano y liberado". El ministro hizo estas declaraciones en la conferencia de prensa conjunta con su homólogo iraní, Kamal Jarrazi, al final de las conversaciones mantenidas con éste. Jarrazi coincidió mayoritariamente con la posición española sobre el futuro de Irak.
También Alemania se mostró optimista sobre la posibilidad de que pueda alcanzarse un consenso en la ONU sobre el proyecto de resolución. "Pienso que existe una muy buena base a partir de la cual podremos intentar encontrar un consenso", declaró el ministro de Exteriores Joschka Fischer, para subrayar que "lo importante es que se cumpla el calendario" para la entrega del poder a los iraquíes.
En parecidos términos se expresó el presidente francés, Jacques Chirac, que consideró el proyecto "una buena base de discusión". Chirac se mostró mucho más receptivo que en el pasado a la iniciativa angloestadounidense que, señaló, "contiene puntos positivos" y "otros que merecen seguir siendo discutidos". Añadió que Francia estará atenta a que se ceda al Gobierno iraquí "el control de los recursos petrolíferos". Su ministro de Exteriores, Micher Barnier, fue algo más duro y pidió a Londres y Washington que "esta vez" escuchen a París.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de mayo de 2004