El día 21 de mayo se publicaron las listas provisionales de preinscripción de las escuelas municipales de música de Barcelona. A la tradicional expectación se añadía la incertidumbre tras inventarse el Ayuntamiento un nuevo sistema de desempate. Por eso, aunque la norma es común para las tres escuelas existentes, cada una de ellas la interpreta a su manera, cosa que provoca falta de transparencia en el proceso. Si alguien hubiera querido que un amigo estuviera en la lista, no lo tenía difícil. Bastaba con aplicar el criterio que permitiera otorgar una plaza al número de solicitud deseado. El plazo para reclamar contra esta arbitrariedad acaba el día 28.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de mayo de 2004