La Comisión Europea cree que tras el alza del precio del crudo hay una pura "burbuja especulativa", que no hay escasez y que los países productores deberían incrementar su producción de forma coyuntural para distender el mercado. Así lo expresa el análisis de los expertos de Bruselas, y así lo expresó ayer la responsable europea de Energía y vicepresidenta de la Comisión Loyola de Palacio, que añadió, además, que está en juego la propia credibilidad de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que desde hace seis meses está demostrando su incapacidad para mantener los precios en la horquilla que ella misma se había marcado de 22-28 dólares el barril. El barril brent que se mantuvo ayer en torno a los 37,50 dólares.
La situación geopolítica (conflictos en Oriente Próximo, problemas sociales en Nigeria, atentado terrorista en el puerto petrolero saudí de Yanbu) no explica por sí sola la escalada del crudo, dice el análisis de Bruselas, que pone el acento en el aspecto más preocupante: Europa, cuya dependencia energética es evidente, no tiene mecanismos para defenderse de tales presiones del mercado. Y aún más: está en riego su crecimiento económico, que parece repuntar después de una larga crisis. Los analistas consideran que un alza de 10 dólares en el precio del barril supone una pérdida de medio punto de crecimiento económico. Esa misma alza aumenta la factura petrolera exterior de la UE en 40.000 millones de euros anuales.
El lado menos negativo de esta nueva crisis del petróleo es la fortaleza del euro frente al dólar. La actual paridad está evitando a la eurozona una crisis mayor, si bien están especialmente expuestos los 10 nuevos países de la UE. En este sentido, dice el informe, Europa se encuentra en un dilema: le interesa un euro más débil para favorecer sus exportaciones, pero ello a su vez agravaría la factura petrolera.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de mayo de 2004