Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
OPINIÓN DEL LECTOR

Los mojones

Aunque sé que mis quejas no llegan a ninguna parte no puedo permanecer indiferente; me niego a ser testigo mudo de la masacre que están planificando con la desaparición cada vez más preocupante de nuestro patrimonioa, por la falta de sensibilidad y por la irresponsabilidad de quienes atentan sin escrúpulos contra la historia y la belleza de los pueblos.

Expongo el caso: el otro día pasé por cierto lugar el cual habían unas máquinas trasformando unas tierras, entre los árboles que se arrancaban cabe destacar una cantidad enorme de pinos. Sin embargo, lo que más me indignó y me llenó de tristeza fue al observar el destrozo de un mojón que allí había. Es vergonzoso ver los grandes atropellos que están cometiendo con nuestro patrimonio y con la sistemática desaparición de los mojones de término que las grandes empresas urbanizadoras hacen desaparecer sin que nadie ¡nadie! les diga nada de dichos atentados a nuestro patrimonio. El patrimonio no debe considerarse en modo alguno obstáculo para que desaparezca privando de la ganancia económica.

El patrimonio es un bien público de todos que hay que conservar y proteger a costa de todo y contra todos. No se puede consentir que se expolie y desaparezca de forma indiscriminada.

Tal vez estas cosas ocurren por la falta de sensibilidad, o de cultura, o quizás falta de escrúpulos culturales y sociales; o también la irresponsabilidad de quienes gobiernan y atentan desde el poder, y abusan de su cargo público.

Las instituciones públicas debían de fomentar que todo el patrimonio propio sea conocido y respetado y, por supuesto, conservado. Deben velar que la cultura patrimonial se transmita de generación en generación. Nada de lo que anteriormente fue orgullo de los valencianos debe ahora desaparecer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de mayo de 2004