El Ayuntamiento de Alcarràs (Segrià), una de las localidades leridanas donde cada año por estas fechas llegan decenas de inmigrantes para trabajar en la recolección de la fruta, ha avanzado dos semanas la apertura de la oficina de atención a los temporeros, que otros años empezaba a funcionar a partir del 15 de junio. El objetivo de esta medida es evitar posibles conflictos en el caso de una llegada masiva de inmigrantes sin papeles.
El alcalde de Alcarràs, el convergente Gerard Serra, dijo ayer que ya se han contabilizado en el pueblo alrededor de 70 temporeros de origen subsahariano. Este número es inferior al que había otros años por estas fechas, pero las principales oleadas aún están por llegar. "Lo queremos tener todo previsto por lo que pueda pasar", señaló Serra, que resaltó el efecto positivo de las llamadas efectuadas para que desde Andalucía o Murcia no se envíen temporeros a Lleida porque este año la cosecha no será buena y, además, la maduración de la fruta se ha retrasado a causa de las últimas lluvias, por lo que no habrá trabajo para todos.
La oficina ahora abierta asesora e informa a los inmigrantes acerca de las posibilidades de trabajar y atiende sus necesidades más básicas en caso de precisar alimentos, ropa, medicamentos y artículos de higiene.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 2004