¿Qué le pasa al Sr. Camps? Parece ser que la última preocupación que tiene es el trasvase del Ebro y, ni corto ni perezoso, se ha plantado en Madrid, en un lujoso hotel, acompañado por un montón de personas, 12 autobuses y... ¿quién paga eso? ¿Los mismos que pagaron la paella para todos? Y nos dice que el trasvase se va a parar "sin diálogo, con prepotencia, sin explicación y sin alternativa". Diálogo se lo han ofrecido varias veces. En cuanto a prepotencia, eso es decir que "el trasvase del Ebro se va a hacer por huevos", como dijo un compañero suyo. Preocupémonos del gravísimo problema económico que tiene la Comunidad Valenciana y otras terras míticas no menos gravosas, y dejemos de vaciar las arcas de nuestra Comunidad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 2004