El sector de la Construcción en Guipúzcoa, el segundo más importante de la provincia en número de empleados tras el metal (12.000 por cuenta ajena y 3.000 autónomos), cumple hoy la vigésimocuarta jornada de una huelga que no tiene visos de ser desconvocada. Desde el 16 de abril no se ha producido, según la patronal y los sindicatos, ningún contacto para sentarse a negociar el convenio colectivo. Así las cosas, las centrales, que ayer se concentraron de nuevo ante la sede de Adegi, estudian la posibilidad de organizar "una acampada permanente al estilo Sintel" en este mismo escenario, anunció Carlos González, de CC. OO.
"Esta huelga tiene toda la pinta de que va a hacer historia", afirmó el sindicalista. La más larga, precisamente de 24 días, fue a principios de los ochenta. "La patronal no se da cuenta de que ahora el acuerdo es más caro que cuando empezamos. Y hay ya algunos empresarios que cuestionan la actitud de Adegi", añadió.
Todas las obras de Guipúzcoa están paralizadas, incluidas las autopista Eibar-Vitoria y la autovía del Urumea, lo que perjudica no sólo a las empresas, sino también a los empleados de otros gremios -carpinteros, fontaneros o electricistas-, que ayer mismo reivindicaron en Zumarraga su derecho a trabajar con normalidad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 2004