Soy un joven que a menudo coge un taxi o un autobús para volver de fiesta y me encuentro muchas veces con que esos servicios no están disponibles. Por eso me gustaría que hubiera servicio de autobús y taxi en las zonas de diversión. Así disminuirían los accidentes de tráfico, muchas veces provocados por el alcohol o por sueño.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de junio de 2004