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Indemnización a una familia que cambió de casa por el ruido de un bar

El Ayuntamiento de Mislata deberá indemnizar con 9.000 euros a una familia que denunció en reiteradas ocasiones el ruido de un bar del edificio en el que vivía en la calle de Lepanto sin que el Consistorio interviniera, de manera que se vio obligada a abandonar su vivienda. Así lo ha decidido el tribunal de la sección tercera de la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ). Tras tres años de conflicto, desde que en febrero de 1995 el presidente de la comunidad de propietarios rechazara la instalación de un bar en su finca hasta que abandonó su vivienda el que ha sido principal perjudicado, ya que residía inmediatamente encima del local, sobre el bar se realizaron distintas inspecciones y se enviaron informes entre el Ayuntamiento y la Consejería de Territorio y Vivienda, entonces de Medio Ambiente. Los informes, a pesar de reconocer irregularidades en la actividad y constatar las molestias, no se concretaron en el cese de la actividad.

La familia afectada decidió reclamar a la Corporación municipal los daños derivados de haber tenido que dejar su piso a causa de las molestias del bar. La sala entiende que "el Ayuntamiento de Mislata durante años ha permitido ruidos y molestias constantes a los vecinos en general y al demandante en particular". Según el tribunal, el Ayuntamiento consintió que el local funcionara sin licencia de actividad, "lo que sólo puede tener una respuesta: concesión de un plazo de quince días al titular y clausura de la actividad". Pero además, considera probado que permitió después una actividad que no se ajustaba a la licencia que le fue concedida. El fallo considera grave "una actividad clandestina que funciona con el beneplácito municipal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de junio de 2004