Los trabajadores estadounidenses están siendo más productivos de lo que en un principio se pensaba. El Departamento de Empleo revisó ayer al alza el incremento de productividad correspondiente al primer trimestre para situarlo en el 3,8%, tres décimas más de lo previsto. Entre abril de 2003 y marzo de 2004, la subida de la productividad fue del 5,5%, la mayor en 31 años.
El dato no sentó bien en Wall Street porque en el parqué neoyorquino se teme que esa evolución sea un anticipo de que la recuperación en el mercado laboral no es tan fuerte como se reflejaba en los últimos meses. Algunos analistas hablan incluso de que se está entrando en una fase de "recesión mental". El Departamento de Empleo despejará hoy las dudas cuando presente el dato de paro correspondiente al mes de mayo.
El Ejecutivo estadounidense atribuye la revisión de la productividad al hecho de que la economía creciera más de lo esperado durante ese periodo, un 4,4% del PIB en lugar del 4,2% anunciado. La productividad, de hecho, está considerada como el elemento clave en la recuperación económica de EE UU tras la recesión de 2001, lo que permitió una expansión sin inflación.
Pero la subida en la productividad no fue suficiente para compensar un aumento adicional en los costes laborales, que crecieron tres décimas más de lo dicho en mayo, hasta el 0,8%. En términos anuales, los costes bajaron un 0,8%. El problema es que la compensación real por hora trabajada subió un 2,7% de media anual. La Reserva Federal estadounidense -banco central- tendrá muy en cuenta este dato, junto a la evolución del paro, que se publica hoy, para definir su estrategia ante su próxima reunión a finales mes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de junio de 2004