La normativa contra el tabaco que prepara el Gobierno catalán y que, en princio, está previsto que entre en vigor en enero del año próximo también afectará a los centros de trabajo, donde estará prohibido fumar en las áreas colectivas, aunque las empresas podrán crear espacios para que los empleados fumen. La sociedad reclama una medida legal más dura contra el tabaco, según el director de Salud Pública, Antoni Plasencia. De acuerdo con datos del Departamento de Salud, cerca de la mitad de los fumadores se plantean o se han planteado en algún momento dejarlo. Medidas como ésta facilitarán este objetivo, según el responsable de Salud Pública. Plasencia recuerda que la adicción al tabaco causa cada año la dramática cifra de 9.000 muertos en Cataluña.
La nueva ley que prepara el Gobierno catalán para enviarla al Parlament está todavía en fase de estudio. Los responsables del Departamenbto de Salud ya han respondido a las suspicacias que ha levantado el anuncio de la futura normativa -concretamente desde algunos sectores del ramo de la hostelería- con una promesa de diálogo para consensuar al máximo el texto legal.
"De lo que se trata es de proteger la salud de los ciudadanos", argumenta Plasencia. El responsable de Salud Pública de la Generalitat entiende que es necesaria una nueva normativa que incluya sanciones porque, a pesar de que la ley vigente recomienda crear espacios libres de humo en centros de trabajo y locales de restauración, en la práctica han sido muy pocas las empresas que han decidido seguir este consejo. "Creemos que en la actualidad la protección de los no fumadores está por debajo de lo que sería deseable", afirma Plasencia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2004