Alrededor de un millar de trabajadores resultó afectado por la presentación de expedientes de suspensión temporal de empleo (ERE) y a otros 700 se les rescindió el contrato por cierre de la actividad en empresas del sector del calzado de las comarcas del Vinalopó en los cuatro primeros meses del año, informó ayer UGT. En ese periodo cerraron en total 38 empresas del calzado.
Estos datos fueron ofrecidos por el secretario de Acción Sindical de la UGT-PV, Carlos Calero, quien concretó que en ese periodo cerraron 38 empresas del calzado, medida que afectó a 700 trabajadores. Otras 60 empresas del sector presentaron expedientes de suspensiones temporales de empleo para unos 1.000 trabajadores, según las cifras de que dispone la UGT. Estas regulaciones de empleo se producen en unas comarcas, las del Vinalopó, en Alicante, donde la producción industrial se concentra en el sector del calzado, destacó Calero. Esta misma tendencia de destrucción de empleo se advierte en Alcoi, donde esta semana se han presentado expedientes que afectan a unos 80 trabajadores, y a Ontinyent, zonas tradicionales de industria del calzado.
En este sector, Calero recordó que, con motivo de la aplicación del plan de ayudas al textil de la Generalitat, la suspensión temporal de empleo aumentará en los próximos meses, y alertó de las consecuencias de la liberalización de los mercados para este sector a partir de 2005. Si se mantiene esta tendencia de destrucción de empleo, según Calero, este año se superará el número de expedientes presentados durante 2003. El sindicalista recordó que el año pasado en el sector industrial se perdieron 27.000 empleos, cifra que se verá incrementada en "muchos más" cuando termine el presente año.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2004