El secretario autonómico de Relaciones con la Unión Europea y Cooperación, Rafael Ripoll, ha solicitado al Gobierno central que se incluya en el proyecto de tratado de la Constitución Europea el "riesgo de desertificación de las regiones sin agua", como una referencia "al importante problema ambiental que sufre la Comunidad Valenciana". Ripoll, que hizo esta reivindicación durante la última reunión de la Conferencia Intergubernamental, destacó la necesidad de que la Constitución Europea recoja, en el capítulo dedicado a la Cohesión Económica, Social y Territorial, "dentro de las regiones desfavorecidas las que se encuentran en esta situación debido a causas naturales como el proceso de desertificación".
El secretario autonómico de Relaciones con la UE argumentó que "según el Plan Según el Plan de Acción Nacional contra la Desertificación del Ministerio de Medio Ambiente, el proceso de desertización podría convertirse en irreversible". En este sentido, indicó que un 6% del suelo peninsular "se ha degradado de forma irreversible, al tiempo que un tercio de la superficie total de España sufre una tasa muy elevada de terreno desértico y, nuestra tierra, caso de que no llegue el agua que tanto necesitamos, corre un serio peligro de desertificación".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 2004