A propuesta del Ministerio de Agricultura, el Gobierno ha rebajado la fiscalidad agraria en una serie de sectores y zonas como consecuencia de una serie de condiciones climatológicas negativas acaecidas en 2003. Para la Administración, el impacto negativo se produjo fundamentalmente por la sequía y la ola de calor, así como por inundaciones y tormentas en algunas zonas muy concretas.
En medios agrarios, la decisión del Gobierno ha sido recibida como una noticia positiva. Sin embargo, según fuentes de UPA, se deberían haber recogido también los problemas provocados en el conjunto de la cabaña ganadera por la fuerte subida de los precios de los piensos. Medios de la Administración han señalado haber incluido a las zonas donde la sequía afectó negativamente a los pastos como la cornisa Cantábrica, pero no a toda la cabaña ganadera que ha soportado subidas de los cereales desde el pasado mes de julio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 2004