E l término superdotado está en desuso. Los especialistas prefieren hablar de personas con alta capacidad intelectual.
Porque para ser superdotado hay que tener algo más que esta alta capacidad intelectual. Se requiere también motivación, creatividad, y factores ambientales y emocionales que lo favorezcan.
En general, se suele decir que un cociente intelectual por encima de 130 (lo normal es 100) significa que se trata de alguien con una capacidad intelectual alta. Pero no hay nada mágico en esta cifra. Ni
es determinante, aconsejan los expertos. Porque, además, la evaluación de la capacidad no se puede medir en una sola ocasión y con una sola prueba. Cuanto menos edad tiene el niño, la variabilidad de la prueba es menor.
Los especialistas señalan que la capacidad es una cuestión de grado, lo que significa que no estamos hablando de un solo grupo, sino de personas que pueden tener niveles de capacidad muy diferente.
Y así, el profesor de la Universidad de Navarra y presidente del Consejo Europeo de Alta Capacidad, Javier Tourón, explica: "Entre los niños llamados superdotados hay más diferencias entre ellos que las diferencias máximas que se puedan dar entre los niños de una clase heterogénea".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 2004