La disposición de los inmigrantes que residen en España a acceder a un puesto de trabajo está muy por encima de la que tienen los propios ciudadanos españoles, según se desprende de los datos recogidos en el último Boletín Económico del Banco de España.
En concreto, entre los inmigrantes de 16 a 64 años, el 78,24% quiere trabajar, y el 67,11% lo hace. En el caso de los españoles, la tasa de actividad es del 68,60%, mientras que la de ocupación se reduce al 60,84%.
Sin embargo, en todos los indicadores de calidad del empleo, la situación de los inmigrantes es peor que la de los ciudadanos españoles. Así, la tasa de paro de los nacionales es del 11,25%, frente a un 14,18% en el caso de los inmigrantes. Estos últimos soportan una temporalidad del 58,10%, cuando entre los españoles se reduce al 28,75%. Además, el 13,33% de los inmigrantes tiene un contrato a tiempo parcial, tasa que es del 8,17% para los españoles.
También se constata un mayor peso de los inmigrantes que de españoles en el sector de la construcción y en el de la agricultura.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 2004