Los habitantes de Saint-Lô, en Normandía, dieron ayer un sobrio homenaje a las víctimas civiles de los bombardeos aliados del 6 de junio de 1944, que valieron a esta ciudad el apodo de capital de las ruinas. Las autoridades locales colocaron delante de la placa conmemorativa de la glorieta del 6 de Junio un ramo con la inscripción: "A la memoria de las víctimas civiles de los bombardeos que destruyeron la ciudad de Saint-Lô el 6 de junio".
"En Saint-Lô, el 6 de junio es un día de duelo que no tiene nada que ver con las ceremonias en las playas del desembarco: allí se celebra el desembarco portador de libertad, aquí no es el mismo ambiente", declaró el alcalde de la ciudad, François Digard. "Para mí es una trágica paradoja: la liberación, la libertad tuvo primero el rostro de la muerte. Pero, a pesar de la enorme pena de las familias, no hay rencor, no hay ambigüedad, los Aliados son los libertadores", añadió.
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Oficialmente, 352 personas perdieron la vida entre el 6 y el 7 de junio de 1944 en Saint-Lô, que quedó prácticamente arrasada. Unos 19.400 civiles de Normandía murieron entre abril y septiembre de 1944, en su mayoría por los bombardeos de los Aliados, según los historiadores.
Entretanto, la foto de familia de los jefes de Estado y de Gobierno invitados a las ceremonias del 60º aniversario del desembarco aliado en Normandía, inicialmente prevista a la hora del almuerzo en Caen, fue anulada a consecuencia del retraso en el programa, según indicó un portavoz de la presidencia francesa. Un total de 37 personalidades tenían que figurar en la foto oficial alrededor del presidente francés, Jacques Chirac, anfitrión de la jornada de ceremonias. A las 13.30, Chirac aún seguía recibiendo uno a uno a sus invitados a la entrada del Ayuntamiento de Caen.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 2004