Los partidarios de Hugo Chávez le demostraron ayer a la oposición que revocarle el mandato al presidente venezolano no será una tarea sencilla, al protagonizar una nutrida manifestación en Caracas. La concentración, con personas provenientes de todo el país, fue la respuesta del chavismo a la decisión del pasado jueves por el Consejo Nacional Electoral de convocar la consulta popular sobre la continuación del Gobierno de Chávez.
Los simpatizantes del Gobierno, ataviados con prendas rojas y banderas nacionales, caminaron en dirección a la avenida Bolívar, lugar tradicional de los grandes mítines de Chávez. "La Batalla de Santa Inés [nombre de un episodio bélico del siglo XIX que Chávez asigna a la campaña para mantenerse en el poder] tenemos que darla cuadra por cuadra, casa por casa", dijo Julia González, una manifestante, a la cadena de televisión estatal, la única que transmitió en directo la manifestación. Un día antes, la oposición venezolana protagonizó una multitudinaria marcha para celebrar la convocatoria de referéndumcontra Chávez que tendrá lugar en agosto.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 2004