Estos días, grandes empresas han comunicado su marcha de Cataluña y de España hacia los países del Este que el 1 de mayo se adherieron a la Unión Europea. Las razones que se daban eran de tipo salarial. Allí la cualificación de los trabajadores es similar a la española con unos salarios menores. Así, estas empresas obtenían mayores beneficios. Éste puede ser un motivo, pero creo que hay otro.
El otro día oí por la radio que un reto que tiene ahora la Unión Europea es la armonización del impuesto de sociedades. Parece ser que el tipo medio de los países del Este que se han incorporado hace poco es del 20%, mientras que el tipo medio de los Quince es del 35%. La diferencia entre ambos tipos es de 15 puntos. Una diferencia muy importante, ya que la cifra sobre la que se aplica, los beneficios, es cuantiosa para las grandes empresas, y una rebaja de 15 puntos son muchos euros.
Los ingresos extras por dicha referencia compensan de sobra los costes que supone la construcción e instalación de dichas empresas en dichos países. Por tanto, espero que se lleve a cabo dicha armonización para evitar en lo posible las deslocalizaciones. Y luego dicen que es el PSC y el PSOE los que no hacen nada para evitarlas. Con estas razones, no hay maneras de impedir su marcha.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de junio de 2004