El dueño del Chelsea, el magnate ruso del petróleo Roman Abramovich, ha fijado su residencia en el puerto de Lisboa, a bordo de su Pelurus, una embarcación de 130 metros de eslora y 50 de alto que cuenta con otras tres de recreo. Sus empleados, 70, se hallan en una nave menor.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de junio de 2004