El ministro francés de Economía, Nicolas Sarkozy, aseguró que la eléctrica EdF no se abrirá al capital privado, de forma minoritaria, al menos antes de un año, y sólo si se demuestra que necesita financiación, aunque justificó su conversión en sociedad anónima, igual que la gasística GdF. Sarkozy hizo estas promesas al presentar ante la Cámara de Diputados su proyecto de ley para el cambio de estatuto de Electricité de France (EdF) y Gaz de France (GdF), que suscita fuertes protestas, acompañadas de sabotajes, por parte de los sindicatos, que temen que sea un primer paso hacia la privatización total de sendas empresas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de junio de 2004