El Tribunal Superior del Reino Unido falló ayer a favor de una escuela un contencioso sobre si una joven musulmana está obligada a vestir el uniforme o puede, como ella desea, sustituirlo por un vestido que la cubre desde la cabeza hasta los tobillos, el jilbab, que ella prefiere por motivos religiosos. Aunque las directrices oficiales aconsejan a las escuelas no excluir a los pupilos que no vistan el uniforme escolar, el juez subraya en el fallo que eso no significa que no puedan hacerlo "si el pupilo rechaza de plano vestir la ropa escolar adecuada".
Shabina Begum no asiste a clases desde septiembre de 2002 y considera que se le han negado sus derechos educativos y religiosos. Pero el juez ha sentenciado que el uniforme tiene por objetivo gestionar una escuela multicultural y en la que están representadas diversas fes religiosas, y ha dado la razón a la escuela de Denbigh, en Luton, en la que el 80% de sus 1.000 alumnos son musulmanes. Según el juez, las limitaciones que le impone el uso del uniforme son "proporcionadas" a los objetivos que busca la escuela.
"El uniforme está diseñado para ser inclusivo y tiene en cuenta las sensibilidades culturales y las necesidades de los pupilos", aseguró el abogado de la escuela, Iqbal Javed.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de junio de 2004