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NOTICIAS Y RODAJES

Cinema Jove recupera al primer Polanski y revisa el cine francés

Catherine Breillat y las producciones independientes marcan el festival

La independencia está ligada a la juventud. Así lo creen los responsables de Cinema Jove que, en su 19ª edición que arranca mañana en varias salas de Valencia, han vuelto la mirada hacia el cine independiente en algunas de sus múltiples variantes. La primera es la ya habitual apuesta por una sección oficial de largometrajes arriesgada y ecléctica, compuesta este año por nueve películas de otras tantas nacionalidades que pueden descubrir al público los directores del futuro, como los que protagonizan uno de los ciclos más novedosos de esta edición, el dedicado al cine independiente americano surgido del Festival de Sundance o auspiciado por la productora Miramax.

En la completa retrospectiva programada de este certamen, que sobre todo en sus orígenes se presentó como la lanzadera de un cine alternativo al de Hollywood, se podrán ver las primeras obras de realizadores como Spike Lee, Quentin Tarantino, Steven Soderbergh o Joel Coen.

La independencia también fue una característica de Roman Polanski hasta los 35 años, la edad límite que separa tradicionalmente la juventud de la madurez en este festival. Al menos así se contempla en la sección oficial, a la que pueden concursar los realizadores que no superen esa edad. El jurado de este sección está presidido por el cineasta Peter Sehr, director de Amar al límite, estrenada recientemente en España.

Antes de llegar a los 35 años, Polanski realizó algunas de sus mejores películas, entre ellas el puñado de cortos que filmó en su Polonia natal, El cuchillo en el agua, las tres obras de su etapa británica (incluyendo Repulsión) y su primera colaboración en Hollywood, cuando acudió a la llamada de Robert Evans para rodar La semilla del diablo.

También la independencia marca la trayectoria del argentino Daniel Burman, protagonista de una retrospectiva, cuya andadura profesional parece el prototipo de lo que intenta significar Cinema Jove para los jóvenes realizadores: un corto y cuatro películas, cada cual mejor recibida por la crítica, hasta el reconocimiento internacional que ha supuesto la reciente El abrazo partido.

Precisamente ésa es la senda que esperan recorrer los directores de los 55 cortos que componen la sección oficial de un certamen que se ha convertido en una especie de campeonato mundial de la especialidad. El apartado dedicado a los cortometrajes se completa con la cuota que el festival reserva a las películas autóctonas, en la sección Panorama valenciano, y a un muestrario sobre lo que se cuece en el resto de la geografía nacional con España en corto.

Sin embargo, la apuesta más arriesgada del certamen tiene a Francia como punto de referencia. Al lado del estreno de seis recientes películas de debutantes en la cinematografía gala en sesiones nocturnas al aire libre en el Jardín de los Viveros, Cinema Jove descubrirá en España la obra de Catherine Breillat, una cineasta caracterizada por su preocupación en retratar la sexualidad femenina más allá de los tópicos sociales, a través de un ciclo en el que se proyectarán sus 10 largometrajes.

Breillat transita en esa resbaladiza frontera que separa el porno del cine convencional, a través de la representación del sexo explícito en la pantalla y del análisis de la sexualidad femenina en un cine transgresor del que sólo una película ha llegado a España: la polémica Romance X, protagonizada por la estrella del porno Rocco Siffredi.

La programación de esta edición de Cinema Jove se complementa con el homenaje al actor catalán Jordi Vilches, premio Un Futuro de Cine, del que se exhibirán sus dos últimos filmes, y un ciclo para apasionados de la animación con técnicas no tradicionales, el que el festival dedica a la canadiense Carolina Leaf, una artista que crea sus dibujos sobre placas de vidrio combinando arena y pintura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de junio de 2004