Además de profesor de la Escuela Municipal de Música Luis Aramburu de Vitoria, y fundador de su big band, el saxofonista Raúl Romo (Vitoria, 1973) es miembro de Ortophonk, banda que funde funk, groove, jazz latino, soul y otros elementos para bailar. Estos días sale a la venta Tres más tres, un nuevo disco con tres temas inéditos y otras tantas remezclas. Hoy actúa en Vitoria y mañana en Galdakao.
Pregunta. ¿Cómo les dio por el sonido de los setenta?
Respuesta. Fue un poco por el formato del grupo y por el tipo de música que nos aúna a todos, el funk y la música de baile. Tenemos un dee jay en directo y eso es un poco lo que nos diferencia de una banda de los setenta. Aquí está un poco de moda el revival, pero nosotros no pretendemos hacer la música de otra época. Músicos como Maceo Parker y James Brown están en activo, por lo que no es algo antiguo.
P. ¿Es funk la etiqueta que mejor les sienta?
R. Etiquetar las cosas es complicado. El grupo nació porque en las discotecas se escuchaba mucha música que no podía ser llevada a un escenario, y eso es lo que hemos querido romper; en directo llevamos un dee jay y samplers para hacer la música de las discotecas. No es estrictamente funk, ni latin, ni house, ni jazz, ni hip hop... aunque hay un poco de todo lo que tenga que ver con música bailable.
P. No hay grupos como Ortophonk en Euskadi. ¿A los vascos no les gusta bailar?
R. Más bien tenemos fama de que somos un poco cortaos, a no ser que estemos con cuatro copas de más. En los conciertos te das cuenta de que cuando hay mucha gente y alguien baila, baila todo el mundo. El problema es cuando no hay mucha gente y no baila nadie, es imposible que alguien se anime.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de junio de 2004