Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Fútbol hasta en los cielos

Sábado, 19 de junio. Aeropuerto de Schipol, Amsterdam. El vuelo KLM 1679 Amsterdam-Barcelona tiene hora de embarque a las 21.45 y hora de partida a las 22.25. A media tarde aparece en los paneles informativos como "retrasado" y con nueva hora de despegue a las 23.00.

En la sala de embarque correspondiente, uno de los monitores de información ha sido sustituido por un aparato de televisión en el que puede seguirse el partido Holanda-República Checa. A las 21.45 da comienzo la segunda parte del encuentro y en ese momento aparece en la sala la tripulación de cabina del avión, que tranquilamente se ponen a contemplar el partido. Una azafata permanece tras el mostrador de control de tarjetas de embarque fingiendo estar ocupada en no se sabe qué; obviamente, no se moverá hasta que la tripulación decida embarcar.

Hacia las 22.15, el monitor informativo anuncia "embarque". Los tripulantes y el pasaje siguen viendo el partido, y la azafata sigue mirando al techo. A las 22.30 finaliza el encuentro. Inmediatamente, los tripulantes entran al avión, y un minuto después la azafata apremia a los pasajeros a embarcar.

La próxima vez, antes de comprar un billete de avión, consultaré las páginas deportivas por si acaso. Y si juega Holanda, no volaré con KLM.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de junio de 2004