Los independentistas chechenos lanzaron en la noche del lunes su mayor ofensiva de los últimos cuatro años contra las fuerzas de seguridad rusas. La república de Ingushetia, vecina a Chechenia, fue el escenario de tres ataques simultáneos en los que perdieron la vida al menos 57 personas, la mayoría agentes rusos. Los rebeldes llegaron a tomar durante varias horas el Ministerio del Interior de la república caucásica y dieron muerte, entre otros funcionarios, al ministro y al fiscal del distrito. Entre los cientos de atacantes, que sólo sufrieron dos bajas, había por primera vez guerrilleros ingushes. El presidente ruso, Vladímir Putin, visitó la zona y dio la orden de "hallar y aniquilar" a los rebeldes.
MÁS INFORMACIÓN
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de junio de 2004