La Asociación de Industrias Químicas y Básicas de Huelva (AIQB), que conforman 15 empresas ubicadas en el Polo Químico, invirtió en 2003 un total de 21 millones de euros destinados a mejoras ambientales. Esa inversión permitió reducir de forma considerable las emisiones a la atmósfera y los vertidos a la ría onubense. Además, logró colocar a Huelva en el segundo puesto en calidad de aire de Andalucía, según la memoria medioambiental presentada ayer.
El gerente de la AIQB, Juan Manuel Díaz del Valle, afirmó: "Esos resultados nos dan un motivo para seguir mejorando. Además, aportan una dosis de tranquilidad a la sociedad". Díaz del Valle señaló que el objetivo de las empresas reside en disminuir las emisiones. En 2003 se logró reducir las de dióxido de azufre en un 12%, el dióxido de nitrógeno en un 6% debido a la introducción de unos nuevos quemadores y las partículas en suspensión en un 17%. E indicó que también se redujeron en ese año los fosfatos, fluoruros o metales pesados que se vierten a la ría.
Juan Manuel Díaz del Valle señaló que el dato más significativo se sitúa en la calidad del aire. "La calidad del aire de Huelva ocupa un lugar privilegiado si lo comparamos con el resto de provincias andaluzas, únicamente superada por Granada. Ha logrado el 94,2% de situaciones buenas y admisibles y únicamente el 5,8% de malas o muy malas", explicó.
El gerente de la AIQB contrapuso los buenos resultados obtenidos por las industrias al nuevo modelo de fiscalidad ambiental aprobado por el Gobierno andaluz. "Parece un contrasentido que cuanto más invierten las empresas para adaptarse a la normativa europea, más se les grave con nuevos impuestos cuyo objetivo es meramente recaudatorio", dijo.
Por su parte, el delegado de Medio Ambiente, Justo Mañas, respondió que esos impuestos no tienen como fin "gravar" sino reorientar las actividades para generar menos contaminantes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2004