El Gobierno catalán ha detectado "indicios" de prácticas restrictivas a la competencia por parte de Cadbury Schweppes en el mercado de la gaseosa. La Dirección General de Defensa de la Competencia autonómica ha abierto un "expediente sancionador" a la multinacional, un año después de que Sanmy, un pequeño y centenario fabricante de gaseosas catalán, plantara cara al gigante Schweppes y lo denunciara por competencia desleal.
A la espera del resultado del expediente, Sanmy acusa a Schweppes de obligar a su red de distribución a vender sólo La Casera (propiedad de Schweppes) y de excluir otras gaseosas, con los consiguientes perjuicios para sus rivales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2004