Foreigner fue el gran grupo de hard rock melódico de finales de los setenta y primera mitad de los ochenta: eficaces veteranos que contaron con productores atentos a la radiabilidad como Keith Olsen, Roy Thomas Baker y Mutt Lange. Su éxito recuerda que el punk rock, la new wave o el techno pop no borraron las formas anteriores de hacer rock. 4, el CD que ofrece EL PAÍS a partir de mañana por 5,95 euros, fue publicado en 1981.
Otras propuestas se llevan las portadas de la prensa musical y la atención de los críticos pero los años setenta ven la ascensión de unos grupos casi anónimos que venden discos por toneladas. Tocan AOR, que en la jerga de la industria estadounidense significa inicialmente Rock Orientado a Álbumes, y termina designando al Rock Orientado a Adultos. Es música realizada por profesionales poco glamourosos, lo que explica que sus fotos no aparezcan en portadas: siguiendo la pauta de británicos como Yes, Pink Floyd o Dire Straits, sus LPs llevan imágenes "conceptuales". Hablamos de Boston, Journey, REO Speedwagon, Styx o Foreigner.
Lo de Foreigner ("extranjero") se refiere al hecho de que, a diferencia de los otros proyectos, aquí conviven músicos estadounidenses y británicos. En el origen está el guitarrista londinense Mick Jones (1944), que sabe lo que significa vivir expatriado: durante buena parte de los sesenta, ejerce de director musical de Johnny Halliday, máxima figura del rock francés. Jones también ha tocado con Spooky Tooth y, a principios de los setenta, sospechando que se acaban sus días de carretera, se recicla en cazatalentos con base en Nueva York.
Dicen que la cabra siempre tira al monte. Jones termina incorporándose a la banda de Leslie West, ex mountain. Recorriendo su nuevo país de adopción, comprueba que la explosión de libertad de las FMs musicales ha degenerado en unas radios rigurosamente formateadas, donde sólo se programa tal tipo de música para llegar a los oyentes deseados. País inmenso, buena parte de EE UU se muestra impermeable a las tendencias que surgen de Londres o Nueva York. Para el público medio estadounidense, el punk rock y demás son un mal chiste o una agresión estética. Jones ve que hay gran demanda de rock duro con elementos pop: canciones guitarreras, de estructura clásica, con estribillos adhesivos. Sabe que ese rock debe atraer a un público mixto y, aunque en alguna portada use fantasías eróticas masculinas, decide que la forma de atraer al sector femenino son las power ballads, esas baladas dramáticas que proporcionan éxitos a los grupos de heavy.
Con las ideas muy claras, Jones recluta a otros dos londinenses: Ian McDonald (1946), instrumentista que incluso ha estado en King Crimson, y el baterista Dennis Elliott (1950). Foreigner se completa con tres estadounidenses: el cantante Lou Gramm (que ayuda a Jones a componer el repertorio), el teclista Al Greenwood y el bajista Ed Gagliardi. Un año de ensayos precede al lanzamiento del primer LP, Foreigner (1977).
Las previsiones de Jones resultan acertadas: Foreigner funciona desde el principio. Colocan temas en las radiofórmulas y venden millones de cada LP: al debut siguen Double vision (1978) y Head games (1979). Para 1980, Foreigner se ha reducido al más manejable formato de cuarteto. Jones, Gramm, Elliott y un nuevo bajista, el británico Rick Willis.
El AOR es una música esculpida por sus productores. Para 4, Jones contrata a un minucioso experto en texturas relucientes, Mutt Lang, que utiliza una amplia paleta instrumental: Larry Fast y Thomas Dolby manejan sintetizadores, aparecen los saxofonistas Mark Rivera y Jr. Walker (éste último, histórico del sello Motown, toca el solo de Urgent). Se puede decir que 4 pulsa todas las cuerdas posibles: en el listado de temas, la romántica Waiting for a girl like you está equidistante del pulso lúbrico de Urgent y de Juke box hero, la crónica eterna del vocacional aspirante al estrellato.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2004