Me dirijo a usted por no existir la figura del Defensor del Telespectador en TVE y por la preocupación que su diario suele tener por la corrección en el lenguaje. Me pregunto qué pasaría si los comentaristas de televisión se dedicaran a cometer repetidamente errores como "me se", "hayga", "semos", etcétera. Supongo que sería un hazmerreír. ¿Cómo puede ser, entonces, que los comentaristas deportivos repitan decenas de veces en cada partido de fútbol que un jugador "la pegó" o "la dio", refiriéndose a la pelota, y que nadie los corrija? Esa machacona insistencia en programas de tanta audiencia conseguirá que llegue a sonar bien algo tan horroroso. Mientras no peguen la pelota con pegamento o la den como recuerdo, el jugador "le pega" o "le da" a la pelota.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2004