El Gobierno vasco y la asociación municipal Eudel anunciaron ayer que van a dar un nuevo impulso a los foros locales de apoyo a los amenazados por el terrorismo, foros cuya creación ya se comprometió oficialmente hace dos años, pero que nunca llegaron a formalizarse. Aunque el presidente de Eudel, el peneuvista Karmelo Sainz de la Maza, aseguró que ha habido "mucha actuación silenciosa" en los consistorios y un "cambio notable" desde el año 2002, admitió que ahora se pretende dar "un nuevo impulso". El director de Derechos Humanos del Gobierno, Txema Urkijo, avanzó que ya se han celebrado reuniones con 30 ayuntamientos para desarrollar nuevas iniciativas.
Los ayuntamientos vascos firmaron hace dos años la llamada Declaración cívica en defensa de la democracia y la libertad y de respeto a la pluralidad de la sociedad vasca, promovida por Eudel y cuyo principal objetivo era desarrollar en cada municipio iniciativas de protección y amparo a los amenazados por ETA y su entorno. La iniciativa se quedó en meras palabras, y las plataformas locales de apoyo, uno de los principales activos para partidos como el PSE y el PP, nunca se constituyeron.
Eudel presentó ayer un número de su publicación oficial Udala que resume las iniciativas desarrolladas en estos dos años, que se limitan a una veintena de los 250 municipios de la comunidad autónoma y con una minoría de acciones concretas de apoyo directo a los amenazados. "Se han concedido medallas del pueblo a las familias, ha habido actos públicos, conciertos,...", recalcó Sainz de la Maza, alcalde de Leioa, quien habló de un "antes y después" desde la Declaración cívica y destacó que "ha habido mucha actuación silenciosa".
El presidente de Eudel admitió que la situación actual "no es el mejor de los escenarios" pero insistió en el "cambio notable" en el apoyo de la sociedad a los amenazados, las víctimas y sus familiares.
El Gobierno, a través de las direcciones de Derechos Humanos y Atención a las Víctimas, quiere propiciar también el nuevo impulso, por lo que ha empezado a colaborar con Eudel. Txema Urkijo explicó, en una comparecencia ante la prensa en Bilbao, que los municipios son los lugares donde "se plantean de una forma más cruda los problemas de convivencia", por lo que destacó que los ayuntamientos deben convertirse en los "motores que lideren el camino hacia la paz y la convivencia democrática y pacífica".
Se han mantenido reuniones ya con los responsables de 30 consistorios con un objetivo triple, según afirmó: desarrollar los foros cívicos de apoyo a los amenazados, impulsar iniciativas de solidaridad a nivel local y la puesta en marcha de actividades de educación para la paz y la convivencia.
Respecto a este último aspecto, Urkijo destacó el potencial educativo de los ayuntamientos: "Están relacionados con la enseñanza reglada por su participación en los consejos escolares locales y por su importancia en la enseñanza no reglada por su relación con los grupos de ocio y tiempo libre".
Adelantó que proseguirán las reuniones con los ayuntamientos y que su labor no se detendrá hasta que no se constate que "una inmensa mayoría de ayuntamientos de este país se ha involucrado en este trabajo". A su juicio, para lograr el éxito es fundamental un trabajo coordinado de todas las instituciones y administraciones de Euskadi.
El director de Derechos Humanos destacó que la acogida de los municipios con los que ya han contactado, que no concretó ni cifró territorialmente, "ha sido excelente" y sostuvo que existe una "firme voluntad" para avanzar de "forma decidida" en esos tres aspectos.
Tanto Urkijo y Sainz de la Maza como la directora de Atención a las Víctimas, Maixabel Lasa, eludieron hablar de fracaso en las actuaciones de estos dos años. "Hemos estado con concejales del partido socialista y el PP y la percepción no ha sido ésa. Lo que les importaba no es lo que había pasado, sino que se debía arrimar el hombro para sacar esto adelante", apuntó Urkijo. Lasa quiso enfatizar el "valor añadido" de esta nueva iniciativa al reunir a a todos los partidos democráticos e instituciones.
El Gobierno y Eudel han convocado para septiembre, en una fecha aún sin concretar, una jornada para impulsar la paz y la convivencia así como para analizar la marcha de estas iniciativas. Se pretende elaborar "un manual de buenas prácticas" y contrastar las experiencias desarrolladas hasta entonces en apoyo de los amenazados. "Esperamos un impulso definitivo que configure un panorama mucho mejor para finales de año", dijo Urkijo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2004