Los empresarios vascos reclamaron ayer al ministro de Industria, José Montilla, que apoye la estructura industrial vasca y el mantenimiento de los astilleros de La Naval "tras la pérdida de competitividad en los últimos años", muchas veces causada por el dumping (venta por debajo del precio) de países asiáticos. El ministro se reunió con el Círculo de Empresarios y la patronal Confebask. Aprovechó además para entrevistarse con el secretario general del PSE, Patxi López, circunstancia en la que señaló que el "nacionalismo y el plan Ibarretxe llevan a la crispación y la división".
Más allá de la lectura política de la situación vasca, el ministro mostró su buena voluntad sobre el futuro de la Margen Izquierda, La Naval de Sestao y la situación de Babcock Borsig España. Montilla quiso pulsar el pensamiento de los empresario y así comió con el Círculo de Empresarios en Getxo y se entrevisto por la tarde con los responsables de la patronal vasca Confebask en su sede en Bilbao.
El encuentro con el Círculo, supuso un "intercambio de opiniones" con el ministro, al que acudieron más de 30 de los principales empresarios vascos, entre ellos el presidente de esta asociación empresarial, Alejandro Echevarria; el consejero delegado del BBVA, José Ignacio Goirigolzarri; el consejero delegado de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán; el presidente de Gamesa, Alfonso basagoiti; los responsables de la Vital, Gregorio Rojo, y la BBK, Xabier de Irala; el vicepresidente de CIE Automotive, José Antonio Marcotegui; el consejero delegado de Euskaltel, Alberto García Erauzkin, o el de Tubacex, Alvaro Videgain, entre otros. Montilla acudió a la cita junto al delegado del Gobierno, Paulino Luesma, y Patxi López.
Después de las dos reuniones con la patronal, el ministro aseguró que su impresión es que hay "muchos problemas" en la industria vasca, pero que "se está trabajando para solucionarlos", por lo que hizo un análisis positivo de la evolución de los acontecimientos.
Las críticas de Montilla, también secretario general del PSC, al plan Ibarretxe corrigen de alguna manera las opiniones que lanzó el 18 de junio el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, en Vitoria tras entrevistarse con el lehendakari. Maragall sostuvo entonces que las iniciativas de reforma estatutaria de los gobiernos catalán y vasco son "sustancialmente" parecidas en el fondo, aunque "muy distintas" en las formas.
[El portavoz de la Generalitat, Joaquim Nadal, sostuvo horas después en Barcelona que "no hay contradicción" entre las palabras de ambos. Nadal emplazó a enmarcar ambos pronunciamientos "en el contexto" de sendas visitas a Euskadi, tras lo que insistió en que "en los dos casos" se advierte de que "las formas del plan Ibarretxe contienen elementos que hacen muy difícil su tramitación, incluso entre la sociedad vasca"].
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2004