Una tormenta de granizo de una violencia inusitada causó ayer heridos leves y cuantiosos daños en vehículos e inmuebles de Deba y Mutriku. La granizada apenas duró cinco minutos, pero la gran intensidad y el tamaño del pedrisco ocasionaron múltiples destrozos que están siendo cuantificados por los ayuntamientos de ambas localidades. Numerosos vecinos aseguraron que los granos tenían el tamaño de una bola de golf o una pelota de ping-pong. "Nunca hemos visto nada igual", dijeron.
La tormenta se inició hacia las 9.30 y cargó especialmente contra las carrocerías y los cristales de los vehículos, aunque también afectó a uralitas y superficies acristaladas y plásticas de varios inmuebles. La Guardia Municipal de Mutriku aseguró que un joven tuvo que ser atendido tras abrírsele una brecha en la cabeza por el impacto de un granizo. Otro tanto le ocurrió a una mujer cuando salía de un supermercado de Deba. Necesitó seis puntos de sutura.
Numerosos ciudadanos presentaron en ambos ayuntamientos partes de incidencias con los daños sufridos en sus bienes. La corporación de Deba tiene previsto celebrar hoy una reunión extraordinaria para evaluar los destrozos y "tomar las medidas oportunas" en estos casos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 2004