El congreso del PSOE balear que terminó ayer ha dejado a la organización fragmentada en dos sectores -el que respalda a Francesc Antich, que aglutina al 62%, y el de los críticos, que agrupa al 38%- y con heridas abiertas. Tras ser reelegido secretario general, Antich no quiso formar una dirección unitaria, con reparto de cuotas de poder entre los que han apoyado y rechazado su gestión como líder.
"No es un congreso para complacencias, hay que asumir las diferencias y empezar a trabajar", explicó ayer Francesc Antich, tras afirmar que tiende la mano a todos, y en especial a quienes no le han votado.
Los adversarios del ex presidente de Baleares se concentran en Mallorca, especialmente en Palma, Calvià, Llucmajor y Alaró. La votación para elegir a los representantes en el Comité Federal del PSOE la ganó la lista promovida por Antich y encabezada por el delegado del Gobierno, Ramón Socias.
Los esfuerzos de la ejecutiva federal para pacificar las relaciones y zanjar el enfrentamiento -motivado más por divergencias personales que ideológicas- fueron estériles. El responsable federal de política autonómica, Alfonso Perales, no logró que se llegara a un pacto, ni ayer lo consiguió el secretario de Organización, José Blanco.
En el discurso de clausura, Blanco invitó al líder del PP, Mariano Rajoy, a explicar en el próximo debate del Congreso sobre el accidente del Yak-42 y en la comisión de investigación sobre el 11-M "todas las mentiras" y las "no verdades" del Gobierno de Aznar. Blanco replicó a Rajoy que "el PP siempre se siente humillado cuando se conoce la verdad" y agregó que quienes tienen verdaderos motivos para estar humillados son "los familiares de las víctimas del Yak-42" y de los fallecidos en la guerra de Irak.
El secretario de Organización del PSOE recordó que Rajoy era vicepresidente del Gobierno cuando sucedió el accidente del Yak-42 y añadió que, puesto que el líder del PP fue "protagonista de la jornada de reflexión [la víspera del 14-M]" y muestra tanto interés en hablar de lo ocurrido entre el día de los atentados y el de las elecciones debería comparecer en la comisión de investigación.
En la clausura del congreso del PSOE de Canarias, celebrado en Tenerife, el 85% de los delegados respaldaron la gestión de su secretario general, Juan Carlos Alemán, y el 76% apoyó la nueva ejecutiva, en la que hay más mujeres (18) que hombres (17). Alemán anunció que éste es su tercer y último mandato al frente del partido, y se postuló como candidato a la presidencia del Gobierno canario en las elecciones de 2007. En su discurso, el reelegido secretario general, Juan Carlos Alemán, plantó cara a los nacionalistas de Coalición Canaria advirtiéndoles que, "colaboración, toda, pero sólo y únicamente en el ámbito de las Cortes", informa J. M. Pardellas.
En el 11º Congreso del PSOE de La Rioja, que terminó ayer, fue reelegido secretario general Francisco Martínez-Aldama.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de julio de 2004