El Ibex 35 perdió el nivel 8.000 el pasado jueves, justo cuando se cumplía un mes de la última vez que quedaba por debajo de dicha cota. Aunque se recuperó el viernes, este nivel de resistencia se pondrá a prueba en la segunda mitad de julio. El negocio muestra unas cifras discretas.
Los mercados de valores han vuelto a cerrar un ciclo semanal con escasas variaciones en sus indicadores, como muestra de la situación de apatía inversora que vive la renta variable y que parece que la llegada del verano está acentuando. El Ibex 35 ha saldado la segunda semana completa de julio con un recorte del 0,45%, frente a la subida del 0,16% del ciclo anterior. La única novedad destacable fue la pérdida del nivel de los 8.000 puntos en el índice de referencia el pasado jueves, algo que no ocurría desde el 14 de junio pasado. La citada cota quedó a salvo con la última sesión, pero con la publicación en los próximos días de nuevos datos económicos empresariales, sobre todo de las grandes empresas estadounidenses, la barrera del 8.000 puede volver a perderse, aunque los especialistas no esperan grandes movimientos en los precios en el corto y el medio plazo.
Los inicios de la semana fueron bastante tranquilos en el mercado, con ligeras subidas de los indicadores en las dos primeras sesiones, aunque en el resto de Europa las bolsas ofrecían peor balance, entre otros factores por la subida del precio del crudo, llegando a tocar los 37,55 dólares el brent. Pero en la jornada del miércoles se cambiaron los papeles y el Ibex 35 pasó a ser el más castigado de todas las plazas, aunque finalmente pudo salvar el 8.000. La compañía de semiconductores Intel redujo en dos puntos sus previsiones de margen bruto anual y el sector tecnológico sufrió fuertes recortes que marcaron la jornada. No obstante, la apertura alcista de Wall Street salvó buena parte de las caídas matinales.
El jueves, Nokia informaba de la caída de los beneficios y de malas perspectivas para el semestre, lo que volvió a incidir negativamente en el sector tecnológico y en los índices europeos. El Ibex ya no pudo salvar la barrera del 8.000, pero volvió a ser el menos castigado de los indicadores europeos, repitiendo el mejor balance diario en la jornada final. En lo que va de año, el Ibex 35 ofrece una rentabilidad positiva del 3,54%, la mejor cifra de sus competidores europeos, mientras el Dax alemán tiene el peor balance, con una pérdida anual superior al 3%.
Una de las noticias más destacadas fue la suspensión el miércoles de la salida a Bolsa de Probitas Pharma, que debía debutar el viernes, pero la "situación desfavorable de los mercados internacionales, motivada por su alta volatilidad y la imposibilidad de fijar precio", llevaron a la empresa a tomar esta decisión.
El euro cerró la semana con un tono más positivo, pues alcanzó la cota de las 1,2460 unidades, nivel máximo en cuatro meses.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de julio de 2004