La petrolera anglo-holandesa Shell accedió ayer a pagar dos multas, que suponen un desembolso total de 124,6 millones de euros, por haber inflado las cifras de sus reservas de petróleo. El pasado mes de enero, la petrolera redujo en un 20% sus reservas. Posteriormente, Shell realizó dos nuevas correcciones a la baja que supusieron un recorte final del 23%.
La compañía pagará una multa de 99 millones de euros impuesta por la comisión estadounidense del mercado de valores (SEC) tras confirmarse la falsedad en su declaración de reservas de crudo y gas. Como parte de dicho acuerdo, "Shell acepta, sin admitir o negar los fundamentos y conclusiones de la SEC, una sentencia administrativa que declara a la compañía responsable de infringir las normas y leyes federales antifraude" en Estados Unidos.
Shell también aceptó el pago de una multa impuesta por la Autoridad Británica de Servicios Financieros (FSA) de 25,6 millones de euros. Ésta sería la mayor multa impuesta por la FSA. La empresa anunció ayer que en el segundo trimestre de 2004 su beneficio fue 3.322 millones de euros, un 54% más que hace un año, gracias a los altos precios del petróleo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de julio de 2004