El delegado de la Generalitat en Lleida, el republicano Jaume Gilabert, afirmó ayer que la situación en Torrelameu (Noguera) por la llegada de inmigrantes sin papeles "no es alarmante". En esta población se han levantado desde hace unos días campamentos improvisados en fincas agrícolas que dan cobijo a una treintena de inmigrantes, la mayoría subsaharianos y sin papeles.
El Ayuntamiento denunció que estas personas viven en condiciones muy precarias y a través de la alcaldesa, Núria Trullols, solicitó ayuda al Gobierno central y a la Generalitat. Según Gilabert, "por el seguimiento que han hecho los Mossos en esta población, la incidencia es pequeña".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 5 de agosto de 2004