El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido reformar los mercados municipales y ponerlos al día para adecuarlos a los tiempos en que vivimos.
Ahora le toca el turno al mercado de la Llibertat de Barcelona. ¿Y cómo lo hace? Pues la mitad del mercado lo cede a un supermercado y la otra mitad queda para los concesionarios que había en el mercado. Pero no hay sitio para todos, sino sólo para el 35% aproximadamente. Y al resto, ¡puerta!, como se dice vulgarmente.
Con esta medida convierte lo que era un mercado municipal, de 300 puestos de productos frescos en un gran supermercado rodeado de unos pocos puestos.
En los mercados en que se han llevado a cabo reformas parecidas el valor de los puestos ha disminuido, como ocurre con el de la Sagrada Família, con bajadas de precio de 30.000 a 180.000 euros por puesto. Sería prudente y oportuno que el Ayuntamiento se planteara un tipo de reforma diferente al actual.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 2004