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Crónica:

Venganza en el descenso del Sella

Los piragüistas Martínez y Merchán se toman la revancha por su exclusión del Mundial

Julio Martínez y Emilio Merchán volvieron a ganar el Descenso del Sella, echando más leña al fuego a su conflicto con la Federación Española de Piragüismo. Martínez y Merchán tiraron de estrategia para derrotar a los campeones del mundo de maratón, Manuel Busto y Oier Aizpurúa. Aprovechando la marea baja, a falta de un kilómetro echaron pie a tierra para acarrear la piragua durante apenas 50 metros, mientras sus rivales rodeaban siguiendo el cauce de la ría. Para Martínez y Merchán, el Sella ha sido en los últimos dos años una especie de plataforma reivindicativa. No sólo por el triunfo en la prueba de descenso de río más importante del mundo, con más de mil competidores, sino por el toque de atención hacia técnicos y dirigentes, que no les convocan para los equipos nacionales.Según la Federación Española, Martínez y Merchán se autoexcluyeron el año pasado del equipo nacional, al no estar localizables para un control antidopaje. Un error en el procedimiento impidió que prosperase la sanción contra los palistas, aunque el presidente de la Federación, Santiago Sanmamed, sospecha que se produjo alguna filtración que permitió a los deportistas estar varios días ilocalizables.

Unos meses después, Martínez y Merchán presentaron ante el Consejo Superior de Deportes una denuncia contra Sanmamed y contra el médico federativo, Manuel Rodríguez, "por incitación al dopaje". A principios de junio, el CSD desestimó la denuncia por "inconsistente", pero desde entonces, ha habido un duro intercambio de acusaciones. Para Sanmamed, la denuncia se debe al deseo de revancha de Merchán, habitual del equipo nacional de pista hasta su llegada a la presidencia de la Federación.

Martínez y Merchán vieron desde casa cómo su gran rival, Manuel Busto, añadía dos títulos mundiales a su palmarés el pasado fin de semana en Bergen (Noruega), uno de ellos en compañía de Aizpurúa. El cántabro y el zamorano aprovecharon para preparar una victoria con sabor a venganza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 2004