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Tribuna:

Reunificación europea y empleo

La última ampliación europea, la más importante de su historia, ha afectado a ocho países de la antigua Europa del Este, por ello, como hace el sindicalismo europeo, utilizo el término reunificación, mucho más europeísta y menos condicionado por la ambición y la conquista de más mercados, que, entre otras cosas, se ha ampliado a más de 75 millones de consumidores y 43 millones de trabajadores más baratos. El paradigma neoliberal del consumidor-trabajador se consolida.

Es importante analizar los efectos económicos en el empleo, en los desequilibrios laborales, en la protección social y en lo que venimos denominando modelo social europeo, cuestiones de gran calado estratégico y de gran interés para el debate político y social. Algunas instituciones como el CES español y, un trabajo conjunto del Gobierno vasco y Confebask, han señalado con precisión los posibles impactos que habrán de sufrir diversos sectores industriales como consecuencia de la ampliación, fundamentalmente la metalurgía y algunas actividades de la industria manufacturera.

El trabajo indecente y barato no tiene límites. Sólo se para si se garantizan unos mínimos derechos

La UE se ha ampliado a más de 75 millones de consumidores, y 43 millones de trabajadores más baratos

El primer aspecto a analizar son los aspectos presupuestarios. La cifras están aprobadas hasta el 2006, pero ya ha empezado la batalla por el nuevo paquete 2007-2013. La pretensión de la Comisión es seguir manteniendo la misma cifra del 1,24 del PIB, cifra totalmente raquítica, ya que los presupuestos nacionales no bajan del 25/30% del PIB. Conviene recordar que la pretensión de los países ricos, los seis contribuyentes netos: Alemania, Francia, Reino Unido, Holanda Austria y Suecia, era reducir al 1%. En las anteriores ampliaciones siempre se ha revisado al alza el presupuesto. Ahora no toca. En España se habla de un recorte posible de 6.000 millones de euros, cuando hemos sido el principal beneficiario de los fondos. Así, perderemos entre el 25 y 30% entre Fondos Regionales y de Cohesión. Estos recursos venían suponiendo en torno al 1% de nuestro PIB. En el 2006 rondara el 0,6%, convirtiéndonos con toda probabilidad en el 2013 en contribuyentes netos. Todo esto afecta necesariamente a la inversión pública y al empleo.

Para todo esto hay que tener en cuenta los efectos estadísticos de la ampliación, no sólo por los cambios en la posición financiera, sino también, por la mejora relativa de los indicadores económicos, sociales y laborales, que sirven de referencia para la asignación de buena parte de las ayudas o subvenciones comunitarias, pero también para la batalla de la competitividad en la necesaria internacionalización de nuestras empresas. Todos los informes económicos hablan de un efecto de contracción en la generación de empleo sobre todo para los periodos recientes. Conviene recordar lo que pasó en España cuando nos integramos.

Merced a la reunificación la tasa de desempleo de la UE se eleva del 8% al 9%, con lo cual perdemos el desgraciado liderazgo de tasa de desempleo ya que Polonia y Eslovaquia mantienen tasas del 19,1 y 16,6%. Se dispara la dispersión regional del desempleo y la jornada media de la UE aumenta en media hora hasta las 39,2 horas semanales.

Todos los países presentan salarios mas bajos que en España, que hasta la fecha sólo eran peores en Grecia y en Portugal. Así si en Eslovenia el salario medio se acerca al 80% de la media española, en el resto de países este no supera la mitad del español.Mientras en Polonia y la República Checa se situa en torno a los 550 euros mensuales, en Hungría no llega a los 500 euros y en el resto de países se coloca por detrás.

En su transición se ha producido una polarización salarial y un crecimiento de la pirámide salarial. No obstante, los bajos costos laborales no evitan que exista una sobre oferta laboral, hasta tal punto que 52,4% de los desempleados son parados de larga duración, 20 puntos por encima de la media europea, a pesar de que la emigración está aminorando las tensiones de desempleo juvenil que superan en 40% en Polonia y el 30% en Eslovaquia.

Otro contenido muy importante de la reunificación es la escasa cobertura de la negociación colectiva y escasa capacidad de los sindicatos tanto para determinar las condiciones de trabajo como para influir sobre otros ámbitos de las políticas públicas. Si se exceptúa la Administración y la Empresas Públicas su presencia es testimonial y su afiliación, comparativamente baja con la actual UE, es decreciente dada la debilidad de sus estructuras organizativas.

Pero lo sustancial en el debate de las relaciones laborales es que se ha creado un perfil tremendamente liberal en sus sistemas económicos y laborales en términos de flexibilidad laboral, condiciones de trabajo y derechos laborales. Todas las condiciones anteriormente señaladas ponen encima de la mesa el debate de nuestro modelo productivo. La declaración para el dialogo social 2004 Competitividad, Empleo estable y Cohesión social, firmada por la Patronal y los sindicatos CC OO y UGT, trata de poner encima de la mesa los contenidos para conseguir un modelo de crecimiento económico estable y sostenible que ofrezca simultáneamente, un mayor bienestar y vertebración de la sociedad y la mejor de la competitividad. Esto hay que concretarlo y hay que definir la mejora de la productividad a través de inversiones públicas y privadas, el desarrollo tecnológico, la mejora del capital humano y sobre todo el debate de la calidad del empleo, ya que tenemos el desastroso honor de ser la economía de la temporalidad, con niveles muy altos de empleo precario, las cifras más altas de trabajadores/as que combinan empleo precario y desempleo durante periodos de tiempo más largos y una probabilidad mayor que cualquier trabajador europeo de tener empleo precario sea cual sea nuestro tipo de contrato.

Desgraciadamente puede ocurrir que haya un debate sobre los factores positivos de la competitividad y en la práctica las estrategias empresariales caminen hacia lo que se viene denominando devaluaciones salariales y laborales competitivas Cuando en sus publicaciones se acentúa que el coste de la hora de trabajo en España es de 15,03 euros , en la Comunidad Autónoma de 19,84 euros y en los países del Este de 3,47euros, no haciendo referencia alguna al coste de la hora trabajada, en los países punta en productividad y especialización productiva de Europa. La competitividad vía precios se neutraliza a sí misma ya que en bajos costos laborales habrá países que se venden más barato.

Dos ejemplos: 15 millones de trabajadores chinos de la industria manufacturera textil se han deslocalizado en Vietnam. Una afamada empresa de pantalones se traslada de EE UU (8,5 dolares coste hora) a la República Dominicana (4 dolares-hora) para terminar en Haití 1,5 dolares al día. Con una hora americana se paga toda la semana a un tarabajador haítiano. El trabajo indecente y barato no tiene límites. Sólo se para si se garantizan unos mínimos de derechos laborales en todos los sitios tal como lo defiende la OIT. La estratégia de garantizar un entorno favorable a las empresas por encima de cualquier otra consideración social, laboral, ecológica, cultural y política es la institucionalización del darwinismo económico y la inestabilidad del sistema mismo. El capitalismo de sólo beneficios es su mayor enemigo.

Carlos Trevilla es representante de UGT en el CES vasco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 2004