Sabin Intxaurraga (Zeanuri, Vizcaya, 1949) considera que es factible crear una conciencia social sobre los problemas ambientales, aunque aún quedan muchas cosas por hacer. En los últimos meses, Intxaurraga ha dejado su impronta cuestionando dos infraestructuras, la Supersur y el Superpuerto de Pasajes, que, en principio, cuentan con el apoyo del Ejecutivo. "Los nuevos compromisos internacionales con el Medio Ambiente", explica, "exigen cuestionar la Supersur".
Pregunta. ¿Es fácil ser el policía del Medio Ambiente en el País Vasco?
Respuesta. Más que policía, mi misión es concienciar a la ciudadanía de lo importante que es proteger el Medio Ambiente.
P. ¿Los hábitos adquiridos por la ciudadanía son inamovibles?
"La Y ferroviaria va a tener una afección medioambiental muy grande, pero reducirá el uso de la carretera"
"Los hábitos adquiridos por la ciudadanía en cuanto al consumo no son inamovibles"
R. No. Hace poco tiempo hemos dado a conocer los resultados de una experiencia práctica en la zona de Urdaibai y Bajo Deba donde ha quedado demostrado que es posible reducir la contaminación mediante una mayor concienciación de la sociedad. Los ciudadanos de esa comarca han reducido el consumo, han usado más el transporte público y han separado los residuos. Además, si se reducen los consumos eso redunda en beneficio del bolsillo del ciudadano. Con unas pequeñas modificaciones en los hábitos de cada uno, se pueden aportar muchas cosas y legar un mundo mejor a las generaciones venideras.
P. La sensación que se percibe es que las políticas de la administración tienen mejor intención que eficacia real.
R. Euskadi dispone de una estrategia medioambiental aprobada hace dos años y vamos mejorando.
P. En algunos sectores la situación empeora cada vez más, como es el caso del transporte.
R. Es cierto. Como parte de la UE estamos comprometidos en la lucha contra el cambio climático porque acarrea unas consecuencias muy graves. Y desde esa perspectiva hay que reducir la emisión de gases de efecto invernadero que provocan la alteración del clima. Y en este momento, las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del transporte han aumentado un 77% en el periodo 1990-2002. No nos podemos limitar a proclamas y hay que actuar sobre este sector.
P. En esa línea, usted ha cuestionado recientemente la construcción de la Supersur, la nueva autovía de peaje proyectada en torno a Bilbao. ¿Cuál es la dificultad real de esa infraestructura?
R. El área metropolitana de Bilbao cuenta con buen transporte público, como el metro y el tranvía. Si la Supersur intenta dar solución a la congestión del tráfico, ese objetivo se puede lograr abordando otras políticas. Se trata de usar el ferrocarril para dar salida al tráfico de mercancías y viajeros. Es una solución más respetuosa con el Medio Ambiente. Hay que concluir las redes ferroviarias previstas en el área del Bilbao Metropolitano, es decir la línea 2 del metro hasta Santurtzi; la conexión del Puerto de Bilbao con la Y ferroviaria y dar solución a otras áreas que no tengan contemplada conexión con un tren de cercanías. Así se reducirían los tráficos por carretera y el uso de la Supersur no sería necesario.
P. Cree que debe interrumpirse el proceso de aprobación del proyecto de planificación de la Supersur y que se estudien las alternativas ferroviarias.
R. Mi posición se apoya en datos, aunque todo puede ser materia de discusión.
P. Es una infraestructura que ha merecido el apoyo del Gobierno.
R. Los nuevos compromisos internacionales en materia de cambio climático exige el cuestionamiento y la revisión de infraestructuras que quizás en el pasado hayan merecido el apoyo institucional, incluido el de mi propio partido EA. A corto plazo no se prevé que las emisiones en el sector del transporte se vayan a reducir. Hay que promover otras infraestructuras más respetuosas con el Medio Ambiente, como la solución ferroviaria.
P. También ha cuestionado la Y si no sirve para trasladar mercancías.
R. Todo el mundo ha asumido que la Y debe transportar pasajeros y mercancías. Debe ayudar a cohesionar el país, conectar las tres capitales y dar solución a viajeros de medio y largo recorrido.
P. Pero la construcción de la Y ferroviaria va a suponer una afección muy grande al Medio Ambiente de Euskadi.
R. Desde luego que sí. No soy un fundamentalista en materia de Medio Ambiente. No puedo negar que la Y va a tener una afección medioambiental importantísima, pero entiendo que si sirve para reducir el uso de la carretera en favor del ferrocarril será la mejor solución.
P. Desde una visión de país y teniendo en cuenta que ya está el Superpuerto de Bilbao, ¿es necesaria la construcción del Superpuerto de Pasajes?
R. Pasaia está en un área muy degradada que requiere una regeneración urbana. Esa regeneración no está directamente vinculada con la construcción del puerto exterior. Las Directrices de Ordenación Territorial (DOT) preven un sólo Superpuerto para todo el País Vasco. Y está demostrado que esa infraestructura está infrautilizada, no tiene un uso superior al 50%.
P. ¿Está dando resultado la nueva política de promover los incentivos fiscales a las empresas en lugar de ofrecer subvenciones para reducir los procesos de contaminación?
R. Todavía no ha quedado atrás la política de la subvención, pero evidentemente tenemos que adecuarla a la estrategia ambiental vasca de desarrollo sostenible. Las empresas vascas están haciendo un gran esfuerzo en los últimos años en la cuestión medioambiental, han invertido mucho en tecnologías limpias y no tienen nada que envidiar a otras empresas de la UE. El Gobierno está adecuando sus ayudas y en coordinación con las haciendas vascas hemos elaborado un listado de tecnologías limpias. Los productos que se hayan producido con esas tecnologías y que estén incluidos en ese listado van a suponer una ventaja fiscal para las empresas que los adquieran, pudiendo deducirse en su inversión.
P. Después de seis años como como consejero. ¿se ve de nuevo en el Gobierno vasco tras las elecciones autonómicas que se celebrarán el próximo año?
R. Llevo seis años gracias al apoyo de mi partido Yo estoy disponible para lo que decida la Ejecutiva, en el caso de que EA vuelva a estar en el Ejecutivo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 2004