Para quien quiera que fuera el que escribía esos textos de palabrasalacarta.com todo era demasiado fácil. Posiblemente no tenía ningún contacto con la vida real ni demasiado interés en tenerlo. Seguramente ignoraba lo que sucedía en la calle y todo lo que había que sobrellevar para pagar la renta, comer todos los días y sobrevivir en una ciudad como ésa. Por supuesto que era sencillo aconsejar a otros sin involucrarse y sin asumir ningún tipo de compromiso. Cualquiera podría hacerlo. Ella misma podría hacerlo. ¿Qué se habían creído?
En el bus y de camino a casa, Marta empezó a preguntarse qué la tenía tan enojada. No tenía que ver con su jefe gruñón, ni tampoco con la noticia de la enfermedad de la tía Gertrudis. Era verdad que estaba en esos días en los que nada parece salir como uno pretende... pero por qué estaba tan fastidiosa.
Un neurótico es alguien que no disfruta de su vida, que no puede vivir en el presente e interrumpe sus procesos vitales
Refrescarse un poco le haría bien, pensó, y por eso cuando entró en el piso fue directa al baño. Después de la ducha, se armó un bocadillo, prendió la televisión y se sentó de espaldas al ordenador a tomar una cerveza.
Pensaba resistir la tentación de buscar la respuesta en Internet.
No pudo.
MAL HUMOR
... ¿Cómo vive un neurótico? ¿Cómo es? ¿Cómo se lo reconoce?...
Si tuviera que responder hoy a estas preguntas, señalaría que un neurótico es alguien que no disfruta de su vida, que no puede vivir en el presente y que interrumpe permanentemente sus procesos vitales: alegría, pena, ira, goce. Y agregaría que existen tres conductas estereotipadas y emblemáticas que definen su conducta:
Cierto grado de inseguridad y dependencia de la mirada ajena.
Una actitud casi constante de queja junto a una marcada resistencia al placer.
Y por último, un manifiesto y frecuente mal humor.
¿Estamos diciendo que una persona a la que solemos encontrar de mal humor, que alguien que se queja con vehemencia de las cosas que no salen, que quien se siente razonablemente inseguro, dados los tiempos que corren... es un neurótico?
Cualquier contestación a esa pregunta sería una generalización absurda.
Pero aun siendo absurdamente osados, la respuesta afirmativa demanda una explicación.
Si bien es cierto que estas formas de reacción son la expresión de un cierto grado de neurosis, todos somos de alguna manera neuróticos. Y esto no pretende ser ningún tipo de consuelo "de tontos", sino que intenta establecer que en salud mental, como en muchas otras valoraciones, todo es un tema de grados.
Quizá esté un poco más perturbado de lo que me conviene si percibo (o mis seres más queridos perciben) que estas reacciones están presentes la mayor parte del tiempo; que me vuelvo irritable, gruñón e insufrible con razón y sin ella, que estoy enojado a veces sí y otras también, que me quejo con motivo y por si acaso...
No es enfermo estar de mal humor o quejarme de vez en cuando. Lo enfermo en todo caso es que tales estados sean la norma, y no la excepción.
Un hombre fue a ver a un nutricionista para comenzar una dieta. Le dijo que quería empezar lo antes posible porque si no, dijo, se le venían las fiestas encima, y él admitía que tenía un problema para controlar su ingesta de comida entre Navidad y Año Nuevo.
El médico lo miró, lo midió, lo pesó y le dijo:
-Me temo, mi amigo, que su problema no es entre Navidad y Año Nuevo, sino entre Año Nuevo y Navidad...
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de agosto de 2004