La delegación saharaui que participa en el Festival Mundial de la Juventud ha montado una jaima frente al Centro de Convenciones del recinto del Fórum para mostrar su cultura a los compañeros del encuentro y a cualquier visitante del evento. La jaima, realizada con una moderna carpa de plástico blanca, es un buen cobijo para las horas de sol, y en ella los jóvenes y demás visitantes pueden comprar artículos de artesanía saharaui, degustar un té tranquilamente o dejarse tatuar alguna parte del cuerpo con la tradicional henna.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de agosto de 2004