Decenas de personas fueron rescatadas anoche mientras que varios centenares permanecían atrapadas en árboles y tejados después de las repentinas inundaciones que sacudieron Cornualles, una de las zonas costeras más turísticas del sur de Inglaterra.
La operación de rescate fue calificada como "la mayor en la historia reciente del Reino Unido" por Michael Mulford, portavoz de la Royal Air Force, que participaba con siete helicópteros y varias embarcaciones en las labores de socorro. Anoche no se había facilitado ninguna cifra de víctimas.
"Tenemos informaciones sobre niños rescatados, gente en las copas de los árboles y en los tejados", agregó Mulford. La riada, que se produjo después de apenas una hora de lluvias torrenciales, afectó a una franja de 32 kilómetros en el norte de Cornualles, en torno a la localidad de Boscastle, situada unos 300 kilómetros al sur de Londres.
Un corresponsal de la BBC en la zona aseguró que la electricidad había sido cortada, que numerosas casas habían sido arrasadas y que algunas calles se habían convertido en ríos que arrastraban árboles. Al menos 30 coches fueron arrastrados al mar en pocos minutos en el puerto de Boscastle.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de agosto de 2004